jueves, 6 de agosto de 2015
Importancia de la participación en el sistema educativo
La experiencia demuestra que para mejorar la educación de nuestros hijos son fundamentales el compromiso y la participación de la familia. El objetivo central de los centros de padres es incluir a los padres y apoderados en el proceso educativo.
Todos los niños y jóvenes, desde la enseñanza preescolar hasta la enseñanza media, necesitan ayuda de sus familias para que les vaya bien en la escuela o liceo. Por su parte, los padres y apoderados tienen diversas maneras de involucrarse en la educación de sus hijos.
¿Por qué se insiste en la inclusión de la familia en el ámbito escolar? Porque más de treinta años de investigación han demostrado, consistentemente, que la participación de los padres en la escuela mejora el rendimiento académico, la autoestima, el comportamiento y la asistencia a clases de nuestros hijos.
La educación sólo puede realizarse plenamente cuando la familia y la escuela trabajan juntas. La familia, como medio natural de desarrollo del hombre, y la escuela, como institución social encargada específicamente de educar deben cooperar en forma conjunta, a favor, siempre, de niños y jóvenes.
Los centros de padres buscan promover y fortalecer la participación de los padres en la educación que reciben sus hijos. Ahora bien, para lograr este objetivo es necesario que los centros funcionen eficazmente. Es necesario entonces repasar las claves para una buena gestión de los centros. La publicación número 4 de Contactos del Centro de documentaciones de Unicef señala las dos estrategias básicas para un óptimo funcionamiento: el trabajo en equipo y el liderazgo.
Los centros de padres amplían las posibilidades de participación, compromiso, colaboración e intercambio de opiniones. Lo importante es aceptar el desafío, ocupar estos espacios necesarios y útiles a la hora de resolver dudas e inquietudes y de, principalmente, emprender acciones para el cuidado y la educación de nuestros hijos.
¿Por qué se insiste en la inclusión de la familia en el ámbito escolar? Porque más de treinta años de investigación han demostrado, consistentemente, que la participación de los padres en la escuela mejora el rendimiento académico, la autoestima, el comportamiento y la asistencia a clases de nuestros hijos.
La educación sólo puede realizarse plenamente cuando la familia y la escuela trabajan juntas. La familia, como medio natural de desarrollo del hombre, y la escuela, como institución social encargada específicamente de educar deben cooperar en forma conjunta, a favor, siempre, de niños y jóvenes.
Los centros de padres buscan promover y fortalecer la participación de los padres en la educación que reciben sus hijos. Ahora bien, para lograr este objetivo es necesario que los centros funcionen eficazmente. Es necesario entonces repasar las claves para una buena gestión de los centros. La publicación número 4 de Contactos del Centro de documentaciones de Unicef señala las dos estrategias básicas para un óptimo funcionamiento: el trabajo en equipo y el liderazgo.
Los centros de padres amplían las posibilidades de participación, compromiso, colaboración e intercambio de opiniones. Lo importante es aceptar el desafío, ocupar estos espacios necesarios y útiles a la hora de resolver dudas e inquietudes y de, principalmente, emprender acciones para el cuidado y la educación de nuestros hijos.
martes, 28 de julio de 2015
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